
Die Verwandlung
(La metamorfosis)
«Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto.»
Franz Kafka sonrió amargamente, escribiendo el comienzo de lo que sería su pequeño agujero negro de terror cotidiano. Soltó la pluma con gesto de cansancio. Se paso la mano por el pelo ralo. Como cada vez que creía tener una buena idea, se encontraba verdaderamente mareado.
Con un hábito más alemán que judío, ordenó metódicamente su escritorio. Cuadró, contó y colocó armoniosamente todo los papeles, apagó las velas, pensó algo inconexo y se bebió el resto de leche ya fría que le quedaba en un destartalado vaso. Se fue a la cama como el que va a un entierro.
Innumerables pesadillas lo torturaron aquella noche. Sudores fríos, miedos e irrealidades poblaron su cabeza. Se levantó más cansado y más triste que de costumbre, con los primeros rayos de sol que se colaron por la ventana de madera. Algo en él le pareció diferente.
Se dirigió torpemente hasta su escritorio. Quería comprobar que estaba intacto el principio magistral de su relato nocturno. Releyó con todo el terror que puede soportar un hombre:
«Al despertar Franz Kafka una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto.»
-¿Qué me ha sucedido?- preguntó, sin atreverse si quiera a mirar su cuerpo.
Fue entonces cuando entró la criada, y al ver a la cucaracha sobre el escritorio de su señor, la aplastó de un escobazo sin remordimientos. Se alejó de la habitación tarareando una canción moderna. Nunca fue consciente de acababa de asesinar a un escritor en ciernes.
De "Cuentos con mucha noche"
Sandra Rubio, 2010.






Que kafkiano MI SANDY!
ResponderSuprimirYo vengo de hacer 10 días de bienal Borges Kafka ;) y ud me publica esto.
¿¿¿¿Cuando reaparece?!?!?
En breve Rochitas, reapareceré en breve.
ResponderSuprimirUn beso enorme.