5.16.2010

"Conversaciones de gatos" un cuento de Sandra Rubio

Saito,1952. Dos gatos.

Conversaciones de gatos



- Te noto más pálido y extraño de la cuenta. Cualquiera con dos zarpas de frente diría que acabas de ver un fantasma.

- No, no es eso, es que anoche tuve un sueño de lo más siniestro. Debieron ser las sobras que me comí de la basura de la esquina, que estaban en mal estado, y me provocaron pesadillas.

- ¿Y se puede saber qué soñaste?

- Soñé que estaba en el alféizar de la ventana, tomando el sol tranquilamente. Entonces llegó Friedrich, de improviso, y como si fuera lo más natural del mundo, me habló en perfecto idioma gatuno. Es más, te diría que dejó arrastrar un cierto deje callejero de Brooklyn.

- ¿Y qué te dijo?

- Me preguntó, para mi posterior asombro, qué opinión me merecía la corriente filosófica del Constructivismo.

- ¡Dios Santo! ¿Y qué le respondiste?

- Que nunca me dejé engañar por el utilitarismo, el funcionalismo y la abstracción. Y que si quería discutir sobre obras de Alexándr Rodchenko, El Lissitzky, Naum Gabo y Antón Pevsner hablara mejor con el perro, que dicho sea de paso, es tonto.

- Verdaderamente no se qué me da más miedo, si que los humanos hablen nuestro idioma, o que sean capaces de formular preguntas inteligentes.

- Sí, pone los pelos de punta.

- Y que lo digas, hermano.

- Cambiando de tema, ¿no hemos visto antes a ese palomo?

De "Cuentos con mucha noche". Sandra Rubio, 2010.

2 pensaron en voz alta:

Siéntate y opina. Estás en tu casa.