Conversaciones de gatos
- Te noto más pálido y extraño de la cuenta. Cualquiera con dos zarpas de frente diría que acabas de ver un fantasma.
- No, no es eso, es que anoche tuve un sueño de lo más siniestro. Debieron ser las sobras que me comí de la basura de la esquina, que estaban en mal estado, y me provocaron pesadillas.
- ¿Y se puede saber qué soñaste?
- Soñé que estaba en el alféizar de la ventana, tomando el sol tranquilamente. Entonces llegó Friedrich, de improviso, y como si fuera lo más natural del mundo, me habló en perfecto idioma gatuno. Es más, te diría que dejó arrastrar un cierto deje callejero de Brooklyn.
- ¿Y qué te dijo?
- Me preguntó, para mi posterior asombro, qué opinión me merecía la corriente filosófica del Constructivismo.
- ¡Dios Santo! ¿Y qué le respondiste?
- Que nunca me dejé engañar por el utilitarismo, el funcionalismo y la abstracción. Y que si quería discutir sobre obras de Alexándr Rodchenko, El Lissitzky, Naum Gabo y Antón Pevsner hablara mejor con el perro, que dicho sea de paso, es tonto.
- Verdaderamente no se qué me da más miedo, si que los humanos hablen nuestro idioma, o que sean capaces de formular preguntas inteligentes.
- Sí, pone los pelos de punta.
- Y que lo digas, hermano.
- Cambiando de tema, ¿no hemos visto antes a ese palomo?
De "Cuentos con mucha noche". Sandra Rubio, 2010.
5.16.2010
"Conversaciones de gatos" un cuento de Sandra Rubio
Etiquetas:
cuentos de sandra rubio
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Miauuuuuuu
ResponderSuprimirMe encanta. Es divertido y completamente gatuno.
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