9.28.2007

Testamento en Tierra de Nadie

Ya he mencionado alguna vez aquí a Manuel Ramos, mi gran amigo y librero; es escritor y amante de los pequeños placeres de la vida, gran conversador y excelente escuchador, cuya sensibilidad por lo bello es sin duda inusual y admirable.
Hoy dejo aquí uno de sus pequeños tesoros publicados, un microrrelato que da mucho que pensar.

EL PASADO POR DELANTE

(Micreorrelato)

De mi abuelo materno conservo unas gafas diminutas de lector empedernido; una pluma Parker del modelo emitido en 1927 y un escaso fajo de cartas del que extraje este extraño y admirable caso.

Es la historia de Ernersto, un caballero diríamos, excesivo por sus errores. No supo aprovechar las cuantiosas oportunidades (quizás pensaba con Canetti que es hermoso poderse aprovechar de algo y no hacerlo). Sus intentos de un buen amor se precipitaron siempre por el acantilado del fracaso. Tuvo un trabajo anodino y estúpido que, dice, no abandonó por cobardía y miedo a lo inseguro.

Con setenta y nueve años entra en una residencia de ancianos, de una ciudad que no conoce ni le conoce. Y tras varios meses de autismo social y desconcierto se percata, amargamente, que no le queda futuro ni ilusiones.

Un día pasea por los jardines de la residencia y oye a otros provectos residentes contar sus vidas, porque es todo lo que les queda. Estando en su dormitorio y mientras leía apasionadamente a su admirado Robert Walser (al que conoció en St. Gallen junto a su amigo Carl Seelig) llega a la penosa conclusión de que él no puede contar la suya, porque es demasiado estúpida y monótona.

Suelta el libro y la cara se le ilumina pensando que un viejo de casi ochenta años, si bien no tiene futuro, tiene todo el pasado por delante. Y se inventa una infancia distinta y una juventud amorosamente romántica; una vida adulta repleta de éxitos. se pone en disposición de contar todo eso a sus compañeros y los va encantando con sus historias.

Cuando muere, está rodeado por todos y envidiado de haber tenido uan vida maravillosa.

Manuel Ramos Nieto, de "Tierra de Nadie nº6"

0 pensaron en voz alta:

Piensa en voz alta

Siéntate y opina. Estás en tu casa.

piensa a la vieja usanza